Muchos me habían contado que para poder pasar la prueba de manejo era necesario darle dinero a los instructores que lo acompañan a uno en la prueba, no a todos, pero si a un selecto grupo de ellos, me costaba creerlo hasta que la semana pasada lo viví en carne propia.
Las pruebas de manejo siempre se han caracterizado por ser un dolor de cabeza para los ticos, unos dicen que por la dificultad, otros que por los riquisítos que piden y por último, lo que esta atacando a muchos,la corrupción de los instructores.
Así como lo oye, todo transcurria de manera correcta, pagué los 5000 colones en el banco, llegué a tiempo a la ventanilla del Consejo de Seguridad Vial con mis papeles en orden, me dieron la cita luego de varios atrasos por parte de los encargados, por ejemplo: cerrar la única ventanilla de atención al público por poco más de 40 minutos, sin designar a nadie para que cubriera el puesto, solo para tomarse una taza de café...¡La vida del tico!, pero bueno, hasta el momento todo iba bien.
Pero... llego la hora, nos trasladamos al lugar de la prueba práctica (iba en moto, por aquello), y nos enfrentamos con los temidos conos y luego con el circuito establecido.
Antes de iniciar el instructor nos da las ordenes, bien escuetas por cierto, que en vez de quedar uno con todas las dudas aclaradas, surgen más en el momento.Hicimos lo indicado, todo salió excelente, ningún cono en el suelo, altos y cedas respetados...en fin yo me dije en ese momento: Tengo la prueba ganada ¡ahora si a la calle!.
Sin embargo el parecer del instructor fue otro, empezo diciendo, que no había hecho bien el circuito, que había terminado antes de tiempo, para finalizar con lo siguiente: - Bueno la verdad es que aqui las cosas se arreglan de otra manera, moviendo sus manos en sinónimo de dinero. Yo estaba tan brava e indignada que le respondí de inmediato, si quiere dinero se equivoca, yo no le voy a dar nada porque no cometí ningún error, a lo que me contestó, entonces perdió la prueba.
Increíble... tiempo y dinero perdido, algunas dirán: porque no le dio algo de plata y ya, pero no señores no es tan fácil, si seguimos dándoles dinero a quienes ya tienen un sueldo por lo que hacen, ¿qué nos espera?, ¿a dónde vamos?. Si nosotros no ponemos el alto, ¿entonces quién?, preferí pagar de nuevo el examen y no darselo a alguien que a costas de gente apresurada, adinerada y que realmente incurrieron en un error, los están haciendo ricos.
Reflexionemos y realmente seamos concientes de qué clases de conductores se están formando y de qué clase de valores estamos forjando. No pensemos que esto a mí no me va pasar porque tarde o temprano sea en pruebas de manejo o no, estaremos enfrente de este tipo de personas y debemos tomar una decisión.
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