miércoles, 27 de octubre de 2010

Ahora si somos del mismo tamaño…

En estos tiempos de crisis y donde cualquier ahorro que hagamos ayuda, se ha ido incrementando la compra y el uso de motocicletas a nivel nacional. No tenemos que ser expertos para saber que el consumo de estos vehículos es ínfimo a la par de un vehículo particular. Pero que tal si comparamos el gasto que radica tener una motocicleta a la par de un automóvil a la hora que cruzamos los diferentes peajes de la ruta a Caldera, ¿existe tal ahorro? Pues NO

No hace falta atravesar toda la ruta 27, basta con llegar a la primera estación de peaje a la altura de Escazú, para toparnos con la sorpresa que se tiene que desembolsar el mismo monto por una moto que por un carro, ¿acaso las motos desgastan en igual medida la carretera?¿ por qué en los peajes que no son manejados por esta concesionaria (autopistas del sol) si hacen tal diferencia? ¿Cuáles son los rubros que se toman en cuenta?
Es casi inaceptable ver que una persona que tenga que viajar de San José a Escazú todos los días, producto de su trabajo (y tomando en cuenta que no atraviesa más peajes de la ruta) llega a pagar más en peajes que en gasolina, para ser exactos 600 colones diarios (ida y vuelta). Quiere decir 3000 colones por semana solo en peajes y en moto!!!
Pero… si cuando salió el monto de las tarifas a la luz pública y al conocimiento de todos, solo alzamos la voz en silencio, qué más vamos a esperar: tarifas sin sentido, quejas tardías y sin rumbo… Será eso cierto que a los ticos la preocupación solo nos dura unos cuantos días y después se nos olvida?
P.D: Si alguien me puede explicar por qué, somos todo oídos

martes, 26 de octubre de 2010

Pruebas de manejo: el negocio de muchos y la desdicha de otros

Muchos me habían contado que para poder pasar la prueba de manejo era necesario darle dinero a los instructores que lo acompañan a uno en la prueba, no a todos, pero si a un selecto grupo de ellos, me costaba creerlo hasta que la semana pasada lo viví en carne propia.
 
Las pruebas de manejo siempre se han caracterizado por ser un dolor de cabeza para los ticos, unos dicen que por la dificultad, otros que por los riquisítos que piden y por último, lo que esta atacando a muchos,la corrupción de los instructores.
 
Así como lo oye, todo transcurria de manera correcta, pagué los 5000 colones en el banco, llegué a tiempo a la ventanilla del Consejo de Seguridad Vial con mis papeles en orden, me dieron la cita luego de varios atrasos por parte de los encargados, por ejemplo: cerrar la única ventanilla de atención al público por poco más de 40 minutos, sin designar a nadie para que cubriera el puesto, solo para tomarse una taza de café...¡La vida del tico!, pero bueno, hasta el momento todo iba bien.
 
Pero... llego la hora, nos trasladamos al lugar de la prueba práctica (iba en moto, por aquello), y nos enfrentamos con los temidos conos y luego con el circuito establecido.
Antes de iniciar el instructor nos da las ordenes, bien escuetas por cierto, que en vez de quedar uno con todas las dudas aclaradas, surgen más en el momento.Hicimos lo indicado, todo salió excelente, ningún cono en el suelo, altos y cedas respetados...en fin yo me dije en ese momento: Tengo la prueba ganada ¡ahora si a la calle!.
 
Sin embargo el parecer del instructor fue otro, empezo diciendo, que no había hecho bien el circuito, que había terminado antes de tiempo, para finalizar con lo siguiente:  - Bueno la verdad es que aqui las cosas se arreglan de otra manera, moviendo sus manos en sinónimo de dinero. Yo estaba tan brava e indignada que le respondí de inmediato, si quiere dinero se equivoca, yo no le voy a dar nada porque no cometí ningún error, a lo que me contestó, entonces perdió la prueba.
 
Increíble... tiempo y dinero perdido, algunas dirán: porque no le dio algo de plata y ya, pero no señores no es tan fácil, si seguimos dándoles dinero a quienes ya tienen un sueldo por lo que hacen, ¿qué nos espera?, ¿a dónde vamos?. Si nosotros no ponemos el alto, ¿entonces quién?, preferí pagar de nuevo el examen y no darselo a alguien que a costas de gente apresurada, adinerada y que realmente incurrieron en un error, los están haciendo ricos.
 
Reflexionemos y realmente seamos concientes de qué clases de conductores se están formando y de qué clase de valores estamos forjando. No pensemos que esto a mí no me va pasar porque tarde o temprano sea en pruebas de manejo o no, estaremos enfrente de este tipo de personas y debemos tomar una decisión.